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domingo, 27 de julio de 2014

El secreto de Montehano



Montehano o San Sebastián de Hano es un monasterio Capuchino que podemos encontrar medio escondido junto al monte Hano, cruzando la carretera que nos lleva a Santoña y frente a la cantera a cielo abierto que corta el monte que le da nombre. Fue declarado Monumento Nacional en 1981 y hoy en día viven pocos monjes en él pero aún nos deleita con su porte solemne que se puede contemplar si surcas las aguas de la Marismas. 
Pues bien, hace unas semanas Kira y yo nos paramos casualmente por aquél lugar, ya sabéis que no somos muy debotas, pero entre feligrés y feligrés que entraba a la misa que tocaban en ese momento nos topamos con varios tesoros. Mientras Kira paseaba inquieta entre la vegetación, un recuerdo de clase de criptogamia me hizo encender la neurona... Phyllitis scolopendrium y.... ¡no puede ser! Woodwardia??? Me acerqué todo lo que la pendiente al pequeño regato me permitió y pude comprobar que se trataba de este género. Mis conocimientos de helechos no son tan profundos como me gustaría pero una buena guía sobre pteridófitos me sacó de dudas... se trataba de Woodwardia radicans

Y entonces la vida te sorprende, escondido, entre un Parque Natural, en un pequeño barranco junto a una cantera a cielo abierto y un Monasterio... un tesoro, una planta discreta que debe llevar allí cientos de años, sigue, como si la vida no pasara por ella... tan sólo la vive.
Los que no seáis especialistas en el tema me diréis que a qué viene tanto alboroto, pues bien, este helecho del que hablo está incluido dentro de la Directiva Hábitats... un tesoro de todos y para todos que es necesario conservar.


viernes, 4 de julio de 2014

Un paseo por las Arribes... el almezal de Mieza



Paisaje arribeño
Los Arribes del Duero (en Salamanca) son refugio de multitud de especies vegetales y faunísticas. Su orografía y el encajonamiento del río Duero a su través, han permitido la formación de un microclima capaz de dar cabida a especies mucho más mediterráneas que las que le correspondería por latitud.


Este es el caso del almez (Celtis australis) que encuentra buen refugio en las laderas más escarpadas del cañón del Duero que han escapado a la explotación agrícola de la zona.

El almez, hojaranzo o lodón es una especie mediterránea ligada principalmente a ambientes ribereños y cursos de agua, pero que en Las Arribes del Duero es capaz de dominar las laderas pedregosas y los barrancos que descienden hasta el río, ocupando incluso grietas y rocas, ya que la humedad ambiental es elevada y el clima cálido.

Lo valioso del lugar y su excepcional conservación le ha valido el mérito de ser el almezal más extenso de Europa con más de 250 Hectáreas de extensión.

El almez aparece en el lugar acompañado de otras especies características del clima mediterráneo y muy difíciles de observar en otros lugares de la geografía salmantina como el cornicabra (Pistacia terebinthus), de especies de cultivo como naranjos y olivos en bancales y otras como el quejigo (Quercus faginea), la encina (Quercus ilex).
Ejemplar de cornicabra



La singularidad del lugar se presta a ser observada y desde antiguo cuenta con miradores que nos arrojan imágenes como las siguientes:
Paisajes desde el Mirador de La Code


Mirador de La Code:
Es uno de los más impresionantes del Parque Natural.  Para acceder a él se parte de la plaza del pueblo, junto a la iglesia parroquial, por la calle de la derecha para más adelante continuar por un camino de tierra de unos 2 km por el que pueden circular vehículos. De camino encontramos el Mirador del Colagón del Tío Paco, adaptado para minusválidos.
Don Miguel de Unamuno sucumbió a la belleza del lugar en sus viajes por “Las Arrives”, dejó escrito en sus “Notas de un viaje por la raya de Portugal”: "Antes de entrar en Mieza nos asomamos a la Code, que presenta el más imponente mirador de la Ribera. Es un saliente sobre el río, cortado no ya verticalmente, sino casi en línea entrante, un gran promontorio en que se hacinan los berruecos. Se ve a un lado y a otro el Duero como larga anguila que se acurruca entre las peñas moteadas de verdura y parece un río humilde y manso".


Un paseo en la playa del rostro (Aldeadávila de la Ribera) nos permite observar un ejemplar más de cerca. En este caso aún con sus hojas, pues estamos a finales de verano, y con su característica corteza grisácea.




El recorrido en el barco turístico nos acerca aún más a este recóndito lugar, a los impresionantes paredones de roca que bordean el cañón del Duero y a los diferentes usos de la vertiente portuguesa de los Arribes.

Barco Turístico en la Playa del Rostro (Aldeadávila de la Ribera)



En el lado español, algunos bancales abandonados de cultivos de olivo y en el lado portugués, más soleado, con bancales aún en uso de viñedos, olivos y árboles frutales como naranjos.


 Una vez en tierra firme de nuevo, el paseo continua, y el mosaico de ecosistema nos regala nuevas imágenes como estas:
Huerta de cultivo con cerezos y almendros

Chozo de pastor tras una pared de mampostería típica

Imágenes del paisaje observado desde la ruta de los contrabandistas cercana a Hinojosa del Duero, a la entrada de Los Arribes.

Vistas desde el Mirador de Saucelle donde se contempla el poblado de Iberdrola, ahora reconvertido en alojamiento turístico.

Fruto de un olivo cultivado en los bancales de Arribes.




domingo, 20 de abril de 2014

Un mar de encinas y encinas junto al mar


Dehesa en La Encina (Salamanca)

Hasta hace poco tiempo las únicas encinas que conocía eran las que alimentaban a los cerdos ibéricos para dar el rico jamón formando a lo largo de la extensión de la dehesa un mar de encinas. Sin embargo, gracias a Alejandro de Aves Cantábricas, el pasado sábado pude descubrir encinas junto al mar. 



En esta jornada de voluntariado Provoca, realizamos una ruta interpretativa en barco desde Santoña contemplando el monte Buciero y es allí donde encontramos este singular encinar. Se trata de una especie distinta a la que forma las dehesas salmantinas, extremeñas y andaluzas (Q.ilex subsp. ballota), en este caso es Q.ilex subsp ilex. Al margen de las diferencias taxonómicas alguien que haya vivido en tierra de dehesas no reconocería este árbol como una encina, pues no es podada de la manera típica, por lo que no adopta esa forma ensanchada, crece libre y sus ramas surgen erráticas buscando el sol entre la bruma cántabra.
Vista del encinar con bruma de Monte Buciero, los ejemplares más claros son caducifolios (tilos, avellanos...)


Me llamó la atención el grosor del tronco, era esbelto y fino, nada que ver con las centenarias encinas charras, eran jovenzuelas que habían crecido tras años de tala intensiva por los pobladores de la zona. Ahora Monte Buciero goza de buena salud, un manto verde cubre sus cumbres y el arbolado se regenera sin problema a pesar de las inclemencias meteorológicas.
 
Vista del encinar de Monte Buciero (Santoña)
Resulta llamativo que siendo especies iguales, tan sólo diferentes en el segundo apellido como quien dice, no sean capaces de luchar de igual manera por la supervivencia. 
Sus primas charras lanzan sus cuatro ramas como lamentos al viento, como queriendo apoyarse y librarse de "la seca" que les seca.
Dehesa con explotación de porcino en Pedrotoro (Salamanca)






domingo, 16 de marzo de 2014

Kira contra el "Zarpazo de la Mantis"

Este fin de semana, Kira y yo, decidimos aceptar el desafío propuesto por Biodiversidad Virtual y fotografiar en un fin de semana 15 retos!!
Kira en posición de búsqueda

En esta semana nos proponen los siguientes:
1.- Coccinella septempuntata - Mariquita de 7 puntos (INVERTEBRADOS)
2.- Mariposa blanca (INVERTEBRADOS)
3.- Autorretrato con un elemento alusivo al millón de fotos (INVERTEBRADOS)
4.- Crucífera amarilla (FLORA)
5.- Una orquídea (FLORA)
6.- Hongos derivados de la descomposición de una fruta o verdura (HONGOS Y LIQUENES)
7.- Un liquen verde (HONGOS Y LIQUENES)
8.- Una rapaz en vuelo (AVES)
9.- Mamífero de raza autóctona: vacas, ovejas, cabras, caballos… (MAMÍFEROS)
10.- Un sapo (HERPETOS)
11.- Una construcción de piedra (GEOLOGÍA)
12.- Romeral (HABITATS e IMPACTOS)
13.- Animal atropellado (HABITATS e IMPACTOS)
14.- Puente sobre río (ETNOGRAFÍA) ***
15.- Vehículo clásico (ETNOGRAFÍA) Valen fotos realizadas anteriormente


Desde buena mañana Kira y yo nos preparamos, cámara en ristre, para partir desde Colindres dispuestas a cumplir los objetivos. Decidimos subir hasta La Aparecida, por recomendación de mi suegra, suma devota, y allí deleitarnos con una buena ración de croquetas en el Restaurante de Somahoz.
Según nos cuentan en la página web del Ayuntamiento de Ampuero, Nuestra Señora de la Bien Aparecida es una de las fiestas más importantes ya que es la patrona de Cantabria. La fiesta se celebra el 15 de septiembre, en el santuario de la localidad de Marrón (municipio de Ampuero) donde llegan a congregarse más de 50.000 personas en la romería.
Sin embargo este lugar se presta para realizar la ascensión durante todo el año (apto sólo para entrenados por el desnivel que presenta la ruta) y contemplar paisajes tan maravillosos como este:

Vistas de Udaya desde el mirador del Santuario de la Bien Aparecida


La bajada continúa con sus tesoros escondidos, flora recién salida y el cálido sol que nos alumbra invita a las mariposas a salir de su escondite invernal, así hacemos el descubrimiento de la mariposa blanca:

Piérido posado sobre una compuesta.

Kira pasea inquieta, pues entre tantas flores, compuestas sobre todo, aún nos falta la única presente en el reto que no se digna a aparecer, una crucífera amarilla. Al fin, tras una curva pronunciada y semiescondida tras una mata de zarzas aparece:



Las altas temperaturas calientan el aire y a su vez las corrientes de viento que arrastran en su viaje a estas enormes reinas del cielo. Los leonados recorren como si con ellos no fuera la cosa, kilómetros y kilómetros y así en su deslizamiento cálido, se dejan pasar por el objetivo de mi vieja olympus aunque ligeramente alejado este leonado.




El resto de la búsqueda de los tesoros nos regala, a su vez, otros nuevos. Como si la aceptación de este reto, supusiera un premio desde el principio... Así, subiendo hacia Colindres el alto, en busca de los objetivos que quedaron perdidos en el camino, el tiempo, la historia y el propio lugar nos regalan una casa de cuento, la Casa del Condestable:

Por hoy es todo. Si la curiosidad puede con vosotros, podéis consultar el resto de fotos en la página de Biodiversidad Virtual, en cada carpeta por tema y dentro de ellas "El Zarpazo de la Mantis" las fotografías conseguidas con este reto, entre ellas las mías, pues todas no están en esta entrada y algunas son diferentes. No os las perdáis:

Aves
Plantas
Invertebrados
Hongos
Mamíferos
Herpetos
Geología
Hábitats
Etnografía



A mí me quedaron algunos puntos por fotografías pero estoy segura de que entre todos hemos dado un buen zarpazo
Soñad amigos, soñad, porque la vida es sueño...